miércoles, 24 de abril de 2013

Acción



La desesperación corría por tus venas y, ante el mínimo nervio, ya estabas sudando a sobremanera. Era de noche, la luna, tu auto completamente vacío y vos te encargabas de divisar el camino que tomabas, obvio que con un lugar de llegada. Siempre te preguntaste de donde habías sacado tanta energía, tanta acción, para mandarte aquellos errores irremediables. Tenias en claro, desde siempre, que tu hermano de cuatro años más chico seria el culpable de toda diablura. Y mientras hacías caso omiso a cada señal de transito, recordaste a tu hermano y vos. Vos y tu hermano. El dúo, la dupla que dejaba huellas en todos los lugares que visitasen. ¿Por qué? No lo sabías, pero te resultaba divertido.

Entonces sonreíste mientras entrabas al boulevard 613. Ahí te vieron crecer y todos te amaban, menos cuando hacías de las tuyas. Igual sonreíste. ¿Qué mejor que tener una noche de lujuria? te proponía ese hombre de misma sangre. Vos queres que me metan tras las rejas y nunca más vuelvas a verme y ser hermano mayor era agotador, más sabiendo que la diversión era componente de esa familia. ¡Ey! Lujuria de la buena y entendías a la perfección lo que quería hacer.

Noche de mujeres, claro y sencillo. Nuevamente el auto, poner primera y llegar a destino. De fondo se escuchaba un Somos los piratas… del que ustedes también participaron de tal canto y canción. Y como eran las dos y media de la madrugada y nadie habitaba la ciudad de Buenos Aires, esa música que provenía de la vereda de enfrente, los mataba. Claro que no tardaron en abrir aquella puerta y que una luz roja encegueciera sus ojos. Varias tarimas, millones de hombres hambrientos, mujeres con poca vestimenta moviendo exageradamente cada parte del cuerpo, y perdiste a tu hermano. Reíste por esa manera de mandarse que solo él tenía y vos, algo, habías heredado, gracias a dios.

Y no tardaste en encontrarte con una de esas bailarinas que miraba tus ojos, y vos los de ella. No te diste cuenta en que momento desapareció y golpeaba tu espalda dando aviso a su presencia. Segundos pasaron y ella rodeaba tu cintura con las dos piernas, corriste una cortina roja y que sea lo que dios quiera. Pero no, los dos se tentaron, porque sus carcajadas unidas sí que causaban problemas.

-¡No! ¡Corte! –y nunca dejaron de reír aunque el director haya cortado la escena- ¡Cuatro veces! ¡Cuatro veces intentando grabar un tráiler! –siempre se quejaba el pobre Alejo

-Tranquilo, Ale –y vos lo calmabas como hacías con cada uno de detrás de cámara

-Empezamos a grabar desde acá –propuso mi compañera de elenco que todavía yacía debajo de mí, en aquella cama de dos plazas

-Sí, como siempre, ustedes convenciendo- y le sonreímos juntos aparentando lo angelical o, mejor dicho, lo casi angelical- ¡Hay cinco! –gritó para todos, porque ese era el tiempo de descanso. Y salió de allí en compañía de extras, camarógrafos, guionistas y parte del elenco

-¿Estás bien? –le pregunte cuando se posicionaba sobre ese colchón rojo

-Sí, no te preocupes –y su sonrisa aliviaba cualquier mal –pobre Lean –rieron

-Somos pendejos, tiene que entender que la escena es para tentarse

-Sí… ¡Vos sos un caradura! –Te acusó- ¡Me mordiste el labio, nene! –y tenía razón, era algo irresistible desde el día en que te enteraste que tu protagónico llevaba colgado del brazo a esa persona

-Perdón, se me escapó –y volvieron a reír porque era lo que más les gustaba hacer juntos, aparte de la actuación. Dos minutos de silencio y la tentación te pudo. La besaste

-¿Qué haces? –pero lo pregunto luego de haberte disfrutado

-Ah ¿No estábamos grabando? –y hacerte el tarado, a ella, la mataba y notaste cuando mordió su labio y una pequeña sonrisa se dibujaba, luego de haberle guiñado uno de tus ojos marrones

-¿Están en posición? –e interrumpió justo. Típico de novela, que irónico- bueno, entonces… ¡Acción! –y otra vez

Y ahí apareció el amor. Supera la ficción y no copia la realidad, solo se da. Te enamoraste en una escena y te casaste en otra. Pero, obviamente, todos después de un ¡Acción! Y que la carcajada no te supere, porque sino, también supera a la realidad.

JusPauliter
Hoooooooola! Volví con otro corto muy diferente al anterior :) 
Gracias por dejar los comentarios y sigan haciéndolo! 

jueves, 4 de abril de 2013

Mama, mama...

-Mama, mama. Pepe me beso. -Gritaste contenta con tus cuatro años de edad. 
-¿Como te beso hija?- Tu mama, Alejandra era (y es) muy celosa.
Paula- Acá, mira - Señalaste tu mejilla con una sonrisa. Estabas feliz.
Alejandra- ¿Y por que te beso, Pau? - Nunca entendió tu mama ese acto de niño.
Paula- Dijo que le gusto ma, ¡Pepe gusta de mi!
Alejandra- ¿Y a vos te gusta el? - Después de años entendiste de donde sacaste tanta desconfianza. De tu mama. 
Paula- No mama. ¡Los chicos son un asco! - Eso aprendiste en el jardín: nenes con nenes, nenas con nenas.
Alejandra- Que no se entere tu papa porque lo mata. - Sonreíste, sin esconder tu alegría. Tenias asco de chicos, si. Pero te encanto el besito que te dio el rubio de ojos marrones de tu salita. 
...
Paula- Mama, mama - Corriste a la cocina, sonreíste. 
Alejandra- ¿Que pasa Pau? ¿Te lastimaste? - Miraste a tu mama sin sacar esa sonrisa. Tenias siete años y te faltaban un par de dientes en la boca.
Paula- ¡No, mama! Pepe me beso.
Alejandra- ¿Otra vez con eso, Pau? ¿Donde te beso? - Porque ahora se preocupaba tu vieja. Si con cuatro años te besaba la mejilla, con siete la boca, con trece sabe Dios que podría pasar. 
Paula- Acá - Señalaste otra vez tu mejilla - ¡Y me regalo una flor! ¡Mira! - Se la mostraste. Una rosa blanca que sigue viva (y seca) dentro de un libro.
Alejandra- Muy tierna la florcita mi amor. ¿Queres que la ponga en un vaso con agua? - Asentiste, y viste como tu mama iba rezongando en busca de un vasito y llenarlo de agua. Oliste la flor por ultima vez y la viste crecer y morir en tu mesita de luz. 
...
Paula- Mama, Pepe me abrazo hoy - Pusiste tu mochila verde y azul en la mesa de la cocina y miraste a tu vieja.
Alejandra- ¿Ah, si? ¿Y por que te abrazo? - Te miro, desconfiada. Con once años ya eras una nena hermosa y tu mama tenia muchos celos.
Paula- Porque le dio la gana, yo que se. Dijo que yo estaba mas linda de lo común...-Encogiste los hombros, pero estabas contenta. Ya no tenias asco de chicos, y menos de Pepe.
Alejandra- Cuidado con eso hija, los nenes de hoy son muy malos. 
Paula- ¡Pepe no es malo, mama!- Reclamaste. Tu amigo era mas bueno que el pan y nunca ibas a dejar que hablen mal de el, ni siquiera tu mama.
Alejandra- No te digo que Pepe sea malo, hija - Te tranquilizo - Pero si hay muchos que lo son.
Paula- Si ya se, pero Pepe es el nene mas bueno del mundo.
Alejandra- ¿Y tu papa? -Porque tu mama tenia celos hasta cuando ponías a alguien de arriba de ella o de tu papa.
Paula- Es el hombre mas bueno del mundo, es distinto - Sonreíste, feliz.
...
Paula- Ma, hoy viene Pepe a casa.-Avisaste mientras subías las escaleras hacia tu habitación. Las paredes y los muebles eran de color rosa, pero el resto era gris y negro. Te agarro la edad de la oscuridad, como decía tu vieja.
Alejandra- ¿Ah que viene el? - Tu mama se encargo de subir las escaleras para hablarte. 
Paula- Tenemos que hacer un trabajo.
Alejandra- ¿Solos?
Paula- Si ma. Solos. Y no nos molestes ¿si? - Pediste y te tiraste a tu cama mientras te sacabas las zapatillas.
Alejandra- Estas muy equivocada si pensas que te voy a dejar sola en tu cuarto, Paula. - Rezongo tu mama y vos bufaste. 
Paula- Ma, tengo catorce años se lo que hago.
Alejandra- No, no sabes. Van hacer el trabajo en el living o en el patio, pero solos en tu habitación ¡no! - Exclamo y voy la miraste con odio. Odiabas cuando tu mama no confiaba en vos, y eso pasaba muchas veces desde que cumpliste los trece.
Paula-  Entonces me voy a su casa. No voy hacer el trabajo con vos encima, metiendo bocadillos y haciendo chistes malos.
Alejandra- ¡Mas respeto que soy tu mama, Paula! ¡No estas hablando con una amiga del colegio!
Paula- Ya se que no estoy hablando con ellas. Si tuviera que hablar con una persona así  créeme que no iba a ser mis amigas. - Murmuraste enfadada - Me voy a lo de Peter
Alejandra- ¡Vos no vas a ningún lado, Paula! Y ya te dije, mas respeto si no queres que te ponga un castigo, vas hacer el trabajo en el living o en el patio bajo mi vigilancia. O entonces no lo van hacer y que te pongan un cero ¿Eso es lo que queres?
Paula- ¿Sabes que es muy fácil a veces odiarte ma? 
...

Paula- Ma, te presento a Pepe. - Llegaste con el de la mano y estaban en la cocina de tu casa. Tu vieja te miro, extrañada.
Alejandra- Ya conozco a Pepe, Pau 
Paula- Te lo presento como novio - Avisaste, y obviaste sus manos entrelazadas.
Alejandra- ¿Como tu novio? - Exclamo, ahogada por la sorpresa
Paula- Si, mi novio - Y sonreíste, mirándolo. Enamorada. Te podía ese chico de ojos marrones con el pelo ondulado por la humedad.
Alejandra- ¡Tenes dieciséis años, Paula! ¿Como ya tenes un novio? - Todavía no caía que su hijita ya no era tan "ita"
Paula- A Pepe lo conozco desde los tres años ma ¿Que tiene de malo? - Te molestaba la actitud de tu vieja. ¿Por que no te felicitaba y punto?
Alejandra-  ¿Tu papa lo sabe?
Paula- Me pidió ser la novia hace una semana, ma. Sos la primera que lo sabe.  - Y a eso lo hiciste porque sabias que a tu vieja le gustaba ser la primera en enterarse las cosas sobre vos.
Alejandra- ¿No piensan que son muy chicos? - La miraste con odio y sentiste un apretujon de el en la mano. Lo miraste a el y sonreíste. Sabia que iba a estar con vos aunque tus papas no estuvieran muy contento con la idea.
Pepe- No hay edad para el amor, señora Chaves... - Anuncio tu novio todavía mirándote sonriente. Y creíste que morías de amor.   
...
Alejandra- ¿Que hacen? - Grito tu mama al entrar a tu habitación. Estaba Pepe arriba tuyo besándote y estaban acostados en la cama. 
Paula- ¡Nos besamos, mama! - reclamaste al tiempo que te sentabas en la cama. Tu rostro estaba rozado por la vergüenza que sentías. Nunca tu mama te había visto dar mas que un pico a Pepe, y los encontró en una situación comprometedora.  
Alejandra- ¿Hace falta que se besen acostados en la cama? - Tu mama seguía con la mano en el pecho, como si estuviese agarrándose el corazón. 
Paula-  Mama, no íbamos hacer nada... - Avisaste, por las dudas. 
Alejandra- Lo que vi no me pareció...
Paula- ¿Enserio crees que iba hacer algo con Pepe estando vos en casa? - Dijiste y lo viste a Pepe que intentaba no reírse. 
Alejandra- ¿Ya se acostaron? - Revoleaste los ojos, tu mama seguía pensando que tenias siete años. 
Paula- Ma, tengo diecinueve años, ya no soy una nena. - Murmuraste con vergüenza  La idea no era de hablar esos temas con tu vieja y mucho menos con tu novio presente.
Alejandra- ¡Sos una nena Paula! Ya estuviste con un tipo cualquiera ¡No fue esa la educación que te di! - Te grito tu vieja para que se entere todo el barrio que ya hiciste el amor con tu novio.
Paula- ¡Baja un cambio mama! No soy una nena, ya soy mayor de edad por si no te diste cuenta. Y no me "acosté con cualquiera"  ¡Es mi novio hace tres años! - Estabas al borde de las lagrimas. Odiabas cuando tu mama no aceptaba lo que hacías. Pepe te acaricio la mejilla y dejo un beso en la frente para que te tranquilices. Funciono.
Alejandra- Espera que se entere tu papa Paula - Amenazo tu vieja totalmente sacada - Aunque seas mayor de edad todavía vivís bajo nuestro techo y no podes hacer lo que se te de la gana. 
...
Paula- Mama... - Murmuraste, desesperada.
Alejandra- ¿Que pasa hija? - Se paro del sillón y fue hacia vos, preocupada. 
Paula- No me retes - Pediste, y sentiste tus mejillas húmedas.
Alejandra- ¿Que paso mi amor? - La abrazaste con ganas y lloraste en su hombro- Pau, me preocupas ¿Que te pasa?
Paula- Estoy embarazada mama... -Susurraste y volviste al llanto. Tu mama te acariciaba el pelo y cada tanto te decía "Todo bien mi amor, tranquila" 
Alejandra- ¿Pedro ya sabe?
Paula- No, me acabo de enterar.
Alejandra- ¿Y por que lloras, hija? - Estabas acostada en el sillón con la cabeza en las piernas de tu mama. 
Paula- No se que hacer ma - Lagrimaste otra vez - ¿Y si Pepe no quiere?
Alejandra- Pau, ya tenes veintidós años. Vivís con Pepe hace dos años y se van a casar el año que viene... ¿Como no va a querer un hijo, amor? 
Paula- Pensé que me ibas a retar 
Alejandra - ¿Por que lo iba hacer? 
Paula- No se... Siempre me retaste por estar con Pepe. - Y te acordaste al recibir los reproches de tu mama siempre que los veía juntos. 
Alejandra- Perdóname por eso hija... Lo hice por celosa... Me costaba ver que mi hija estaba creciendo tan de golpe - Y ya era tu mama la que lagrimaba. La abrazaste fuertemente.
...

- Mama, mama Tomi me dio un besito acá, hoy en el jardín - Exclamo tu hija de tan solo tres años cuando llego con su papa desde el jardín  
Paula- ¿En la mejilla? - Te agachaste para quedar a su altura y mirarla bien. Tenia una sonrisa de oreja a oreja.
Olivia - ¡Si! Y me dijo hermosa - Sonreíste con algo de celos ¿Como ya había un nenito que quería soplar a tu hijita?
Pepe- ¿Podes creer eso amor? -Tu marido apareció por la puerta mientras se sacaba la campera - ¡Le dijo hermosa!
Paula- Hola amor- Lo besaste por un ratito y se rieron al escuchar el sonido de asco de su hija - Ahora decime hija ¿Como es eso que te dijo hermosa?
Olivia- Si ¡Y me beso! - Te recordó y sonreíste. Ahora entendías porque tu mama era tan cuida con vos. El amor de madre es el amor mas cuida y celoso que existe, y tuviste que esperar veintidós años  para comprender lo que hizo tu mama cuando eras mas chica.



Bueeeeeeeeno. Primer corto! Que miedo..
Espero que les guste... Para mi opinión es uno de los mas lindo (y difícil) que escribí. 
Espero sus comentarios!! 
JusPauliter.