domingo, 21 de agosto de 2016

PAULITER

Miras hacia atrás y no podes creer lo rápido que paso el tiempo, o mejor dicho tu adolescencia. Todos hasta el día de hoy te critican o te cuestionan pero vos seguís sin arrepentirte. Como aquella famosa frase “si paso es por algo” y estas segura que fue para encontrarte con muchas personas que hoy, alguna de ellas son muy importante en tu vida. Además te hizo bien, preferiste eso antes que muchas otras cosas. No entendes como algunos padres pueden cuestionarte, o no acompañarte en esto, o eso, ¿no ven a su hija feliz? O preferían alcohol, drogas, salidas, pibes.
Fuiste feliz al acordarte como tus papas te habían acompañado, es que tenías 13 años cuando todo empezó, esta locura linda, y ellos solo querían verte feliz. Bancaste ser la rara del curso por ser “fan” de alguien, por preferir mirar la tele o videos de YouTube antes que salir,  muchas más  estaban como vos, pero no iban a tu curso, no estaban cerca tuyo, eras la rara por no ser igual al resto, pero, ¿Por qué las otras/os no son los raros por no ser iguales a vos?
Simplemente porque son mayoría.
No crees lo rápido que paso todo, todo lo que pasaste, lo que disfrutaste y lo que agradeces que tu adolescencia haya sido así, sana. Pasaste cosas lindas y no tan lindas, porque quien dice que su ídolo o lo que hace es perfecto, son personas, y tienen errores, y obvio que capaz o seguro te enojaste alguna vez por algo que hizo, o que le hizo a alguna en aquel momento tú amiga.
 Recordas aquellas personas que conociste, es que cuando tenías 13 años te hiciste fan de dos personas que trabajaban en un programa que no consumías, y con consumir te réferis a mirar. Sí sabias que existía ese programa, es que lo miraban en tu casa, pero vos no tanto y un día te diste cuenta que si lo veías y el por qué lo hacías: porque te agradaban dos personas, porque te interesaste, porque te hacían reír, porque con solo mirarlos sonreías, era instinto, porque sin querer te estaban haciendo bien, muy bien.
Y era otra época, en donde la tele estaba más presente que la computadora, ya que no en todas las casas se encontraba una, existían los ciber, los cuales hoy ya no existen, hoy todo el mundo tiene internet, una computadora, o un celular en su casa, y vos en aquel tiempo tenías computadora, pero otros no.
 Recordas que querías hacerte un twitter, y tus papas no te dejaban, ellos te planteaban que ibas hablar con extraños y toda esa bola, si, unos insoportables. Pero obvio te lo hiciste igual, es que esas dos personas que te estaban haciendo reír, sonreír y ponerte de buen humor se hacían los piolas por twitter y se escribían cosas histeriqueando, ah, te olvidabas de contar, esas dos personas que estabas conociendo se histeriqueaban también en televisión, él le cantaba y ella se hacia la difícil, es que él le dijo “¿che Pau sos chueca?” y nunca nadie se había dado cuenta de este pequeño detalle (o no tan pequeño), obvio que era, porque de chiquita la habían operado, pero según ella no era chueca: “tenía una leve inclinación del pie izquierdo hacia adentro”
Y él no sabías que decía, porque era más chueco que todos, chuecos los dos, sí.
Te diste cuenta que no solo te hacían reír, sino que te estabas a punto de hacerte un twitter, bah, ya estabas en el paso del user, por ellos, y sin querer, o no, tu user terminaba con “pyp”, que con el tiempo iba a cambiarse por el “pauliter”.
Así empezaba todo por aquel 2010.
Cuando te hiciste la cuenta, allá por septiembre del mismo año, no había tanta gente, nadie se conocía, pero todas se empezaron a conocer, nadie los conocía, pero los empezaron a conocer.
No había grupos, bah, ya se estaba armando uno… “las chuequitas”,  aquellas que eran un poco más grandes que vos, y que no tenían que andar pidiendo permiso para ir a hacer lo que todas queríamos: verlos, conocerlos y apoyarlos
 Si, ya te considerabas “fan”.
Con el tiempo se estaba tornando tu tiempo alrededor de ellos, la famosa cocina del show, a aquel showmatch tan distinto al que fue años posteriores.
Cuando termino aquel hermoso año, ya twitter estaba más minado de “chuequitas” o “las pyp” es que eran una “moda”, eran las personas del momento, cuando te haces conocido, así como lo estaban haciendo ellos iban a aparecer “fans” de todos lados.
 Lo más importante era el después o los años después.
Tenes patente aquel 2010, es que crees que nada se compara con ese, cuando todo empezaba, casi sin usar twitter Paula te seguía, que luego dejo de seguir a todas, y Pedro bueno… Pau era quien le pedía que nos siga, para que años después sea Pepe quien siga a todas, miraban nuestras twitcam, que años después ya no existieron más, y que afortunada o afortunadas fueron de que hayan existido en aquellos momentos. Reíste recordando todo como si haya sido ayer.
Todo lo que pasaste aquel año lo llevas en el corazón, y crees que ellos mucho más que vos. Paula había llegado a la final del programa más importante de la televisión Argentina. 
Y sin dejar de recordar ese 2010 pasas al 2011, que empezó con su separación allá por el 5 de febrero… ese maldito día que hasta hoy recordas con odio.
Y crecían aquellos dichos de “esta todo arreglado”, “no van a durar nada”
Y vos, así como seguramente tantas otras personas más que sentían lo mismo que vos, que quieren a las mismas personas que vos, lloraban, frente a una pantalla de televisión, algunas en el piso de aquella recordada cocina del show, es que ese día anunciaron que estaban separados… Seguramente no fue aquel día en el que decidieron dar un paso al costado, pero ese día fue el que ustedes se enteraron, y que iban a odiar siempre, y llorabas o lloraban como si les hubiese pasado lo peor.
En aquel momento si era lo peor.
Meses después… de idas y vueltas a escondidas, afirmaron que volvieron, que iban a jugársela, a todo o nada.
Lo confesaron con un musical, patente feriado aquel 9 de julio de 2011, ellos seguían siendo las personas del momento, y obvio que no iban a poder esconderse más.
Ese año más unidos que nunca empezaron a ser casi concubinos, llegaron a instancias finales otra vez de dicho programa en el que ella llego a la final, e iban hacer su primera temporada de teatro juntos, te reís, recordas aquel “Peter” apodo puesto por Paula que con el tiempo iban a odiar… no pregunten porque.
Lo recordas todo tímido, y por subirse a un escenario siendo protagonista, en donde tuvo la posibilidad de ganar su primer Carlos de la Gente a principio del 2012, primer año de la existencia de ese premio y que al pasar los años iba a tener solo un dueño… Como si fuese casualidad o no, salió aquel año y desde ahí fue propio de una sola persona, el cual para ustedes fue “El rey de Carlos Paz”
 Los años siguientes fueron casi iguales.
 En 2012 enfrentaron aquella pista, aquel famoso programa de televisión juntos… Después de dos años seguían siendo protagonistas de todo, seguían siendo los elegidos de la gente. Pero terminaba otro año sin campeonato.
No creían ustedes, sus “Pauliters” que sea necesario, pero no podían negar que sea lindo ganar. Pau esguinzada, pero que fue señal de algo… dicen que todo pasa por algo, y se encontraron con la noticia más linda del mundo para cerrar aquel 2012.
 Un hijo en camino… Precisamente su hija.
Ella que iba a ser el sello de su amor, de ese amor que se tenían, porque claro, no fue un amor armado para la cámara, fue más que eso, mucho más que eso.
Año 2013 y nacía ella, Olivia quien iba a llenarlos de felicidad y unirlos de por vida.
La vida de ellos seguía, y la tuya como la de tantas más también, crecías, casi estabas a punto de terminar la secundaria…Y te pareció tan loco, cuando todo empezaba recién estabas comenzando aquella parte del colegio.
 Ellos se casaron en el año 2014 y vos, no tanto como en el principio, seguías firme, en aquel batallón de chicas… cuando decís que no era como el principio te dabas cuenta que estabas creciendo, que tenías otras prioridades, como preguntarte que ibas a estudiar, si ibas a mudarte sola, a otra provincia, si seguías en la misma, si ibas a estudiar o trabajar o solo una de esas dos opciones.
 A ellos los encontraba otro embarazo, después de tanto dolor y de poder concebir otro embarazo, luego de que hayan perdido uno, llegaba él: Baltazar quien reafirmaría el amor de sus padres, volviéndose no solamente una familia un poquito más grande, sino aún más unida.
Recordas todo con una sonrisa, y quizás alguna que otra lagrima.
El día que los conociste, Paula era una bebe, así como recordaban ustedes a ella en los primeros tiempos, después de sus dos embarazos ella cambio… como toda mujer que se vuelve “más mujer” al ser madre.
Recordas aquel abrazo eterno que te dio… sentías aun su perfume, su “no llores mi amor” porque te encontrabas hundida en lágrimas.
¡Habías cumplido tu sueño de poder abrazarla! Después de tanto vivido
 No podes decir el momento exacto en donde se hicieron tan importantes para vos, pero sabias que ese cariño iba a estar siempre.
 Incluso hoy.
Y Pepe… tal vez entre los dos no era tu favorito en ese momento, pero recordas el momento en que dejaste de abrazar a Pau para que sea el turno de él y su sonrisa tan linda y un mini abrazo te hagan sonreír.
Aquel momento fue todo, tan importante para vos.

Miras al costado y ves a ella, tu hija, dormida.
Que paz te da. Y como si fuera casualidad suena tu teléfono, precisamente aquel grupo de WhatsApp:

Agos: Qué les parece si nos juntamos a cenar
Juji: Por mí no hay drama, Emma ya extraña sus primitos
Val: jajajaja por acá Joaco también
Mel: si porfa ya las extraño
Luchi: Llevamos helado por acá
Juji: ¿Es con maridos la cosa?
Val: Y con hijos
― ¡Al fin loco! Una vez que no tuve que rogar yo por favor que nos juntemos, a veces las amo tanto.

Y reis de verdad…Te es inevitable recordar cuando iban a los 15, porque esta etapa fue en plenos cumpleaños de 15. Recordas como se armó este grupo, recordas por quienes se armó: justo por esas dos personas, las cuales estabas recordando hace un ratito.
Sin dudas en estos años conociste a muchas personas, como suele pasar.
Algunas personas son pasajeras y otras quedan… Y ellas quedaron.
Ya todas con una vida formada, alejadas de todo esa locura que hizo que se conocieran, hacerse amigas… Pero totalmente agradecidas a esas dos personitas, las cuales siempre iban a estar presente en sus vidas.
¡Ellos fueron los que lograron unirlas tanto!
El tiempo hizo que de a poco te alejaras… De ellos, así como también de tantas otras personas que habías conocido en esta linda locura y que queden ellas, tus eternas amigas.
Siempre dicen que las personas son pasajeras y es verdad, decime si aquel grupo de la primaria sigue junto, aquel grupo de la secundaria, con los que te fuiste de viaje a Bariloche.
¿Siguen ahí? Claro que no.
Puede que quede alguna que otra, pero las que duran son esas que conoces fuera de verse todos los días, las que se extrañan por no vivir cerca, las que lucharon en aquellos tiempos para verse, juntarse… Todo era difícil.
Es que justo tu grupo de amigas, esas las cuales estaban por juntarse en un ratito, vivían una en cada punta del país… y cuando tuvieron que responder aquellas preguntas al terminar el secundario, eligieron mudarse a Buenos Aires a estudiar.
 Y un día se dio juntarse todas, sonreís, porque sin dudas fue uno de los mejores días de tu vida, como también seguramente de ellas.
Soñaron tanto con esto, hasta que un día se dio.
Y no pararon más con esta linda amistad.
Ya todas recibidas… cada una con su familia, bueno, menos Mel que ya la estaban jodiendo en el “¿para cuándo?”
Estaba tan bien con su novio que no sabes que esperaban.
 Juji, la primera en ponerse de novia y contárselo a todas ¡Obvio!, Ezequiel fue el primero en bancar a este grupo… bah, en realidad le entusiasmaba toda la gran historia que habían vivido para ¡Al fin! Poder estar todas juntas y disfrutarse.
 Después fueron llegando los demás, que con el tiempo se conocieron e hicieron amigos.
 Y se unieron a sus locuras, a esas tremendas ganas de viajar con las que vivían todas y cumplir aquel sueño juntas, ahora con ellos.
Crees que ya es casi cotidiano que llegue septiembre y preguntar a donde se van de viaje. Entre todos pudieron comprar un motorhome, el sueño de todas ustedes, que poco a poco fue sueño de todos.
Con el pudieron recorrer mil lugares en este tiempo… ahora con sus hijas.
Reis y te sentís tan feliz, en paz.
¿Quién diría no? Vivir todo esto y juntas.
Sin irte de tus pensamientos  volves a responder en el grupo

―Ratas inmundas acá ponemos la casa, los esperamos que tenemos que planear las vacaciones que se nos acercan.

Ya se encontraban en octubre, precisamente 9, y no tenían nada planeado.
Y sin ir más lejos hoy cumplía años Peter, Pepe o Pedro como quieran llamarlo.
Seguramente fue por esto que te pusiste a recordar todo esto.
Con una GRAN sonrisa, obvio.

Val: Hey si, no hablamos nada y estamos en octubre ya
Luchi: Precisamente 9
Val: Cumple de Pit

Nunca se iban a olvidar de nada, estaban seguras.
Ellos seguían juntos, más viejitos, pero juntos, como planearon y querían.
Como aquella famosa frase “que lleguemos a viejitos juntos”
Y casi lo estaban… bueno no estaban tan viejos, pero estaban por los 50 ya, con sus hijos, tres.
Oli actriz, como ya se la esperaba. Recordas que desde chiquita se la podía ver acompañada de, especialmente su papá en los escenarios de la obra que estaban haciendo en su momento… Y como ya a la gente le gustaba este pequeño personaje.
Hoy, ya toda una señorita, la rompía en novelas argentinas como también películas nacionales y otras no.
Balti con el sueño frustrado de Pepe, siendo jugador de futbol.
Se notaba como con orgullo dedicaba todos sus goles a esas dos personas que le dieron la vida: lo más importante, junto con sus hermanas, que tiene en la vida
Y Anna, la más pequeña, todavía sin tener bien en claro que es lo que quería ser en un futuro: “solo me interesa, por ahora, ser buena persona como me enseñan día a día mis padres”
Claro que iba a ser así.

Te sobresaltaste porque ella estaba llorando, tu hija.
Con solo tres añitos, Delfi, lo más lindo que te regalo la vida, te daba vuelta el mundo.
Le sonreíste para que te abracé, estaban colecheando.
― ¿Ay que es ese pucherito? – dejas un beso en su frente – Vamos a levantarnos así tomamos un rico yogurt dale – ya te paras, para que ella también lo haga en la cama, obviamente pidiéndote que la alces – hay que juntar muchas fuerzas para poder jugar con los tíos que hoy vienen a cenar y jugar con vos.
― ¿Que tíos mami?
― ¿Cómo que tíos? ¡Vaguita! –y le hiciste un poco de cosquillas. Amas escucharla reír -Agos, Juji, Vale, Luchi, Mel, Eze, Nico todos
― ¿Y Emmita, Paz y los demás no vienen? – vuelve ese puchero morfable.
― ¡Obvio que sí! También con muchas ganas de jugar con vos –ella me sonríe, feliz.
Y sin dudas se levantaron, mientras ella tomaba un yogurt y miraba sus dibujitos preferidos vos te pusiste acomodar antes que llegue Facu, tu marido y tus amigos con sus hijos.
Cerca de las ocho, llega él, con su gran sonrisa que es capaz de enamorarte todos los días.
― ¡Hola a mis mujeres más lindas! –su cábala al entrar a casa, después de un gran día de trabajo.
Demás está decir que Delfi al escuchar a su papá, sale corriendo a donde se encuentra él, el gran amor de su vida (y el mío también), se abrazan, y después se acercan a donde estoy yo, para fundirnos en un abrazo grupal.
                                                                         ***
Lo primero que haces al ver a esta pequeña, pero hermosa familia, es, justamente, abrazar a la más pequeña: Emma y sus cinco añitos, el tesoro más preciado de tus dos amigos, los cuales están totalmente enamorada de esta niña que los vuelve locos.
Detrás de ellos llega Luchi con su, no tan pequeña familia: Recordas que cuando se enteró que estaba esperando mellizos fue una sorpresa DEMASIADO grande para ella y Fede, su pareja. Ahora se los puede ver a Ian y Paz con sus dos años, volviendo loca a su madre con todas sus travesuras.
No llegan acomodarse en el comedor que tocan timbre y sos vos quien te encontras con tus otras tres amigas, y su familia. Agos y Nico con Santino. Y recordas como se conocieron y su infinito amor por el basquet, que claro su hijo no podía no hacer ese deporte. Vale y Ryan con Joaco y Mel con Gian
Las abrazas como si fueran años que no las ves, como antes lo hiciste con Juji y Luchi.
Y ahora, si… ya están todos.
La alegría de encontrarse todos juntos es incontrolable… Ves como juega tu pequeña hija con los hijos de tus amigas y sonreís, feliz.
Queres que esta amistad dure toda la vida, y más si es posible.
― ¡(lugar donde se van de viaje)! –decís, tirando un lugar… una locura, pero que hace rato queres concretar.
― ¡Por favor! –Dice Agos, suplicando a los demás – Siempre quise ir… y no iba a ir sin ustedes –dice, divertida, y todos ustedes le sonríen.
― Quiero pasarme la vida viajando con todos ustedes, por favor –dice Juji y más de uno desea lo mismo.
Realmente, vivirían viajando por todo el mundo, pero juntos.
― ¡Ya fue! – Vale – empezamos a vender pulseritas o alguna artesanía, y vivimos viajando – en serio que lo harían.
― Chicas, me llego una noti de Pepe –durante todos los años que pasaron, tanto como Luchi, ustedes, y las demás seguían teniendo a Pepe y Pau como favorito en twitter.
Crees que para siempre los vas a dejar.
Siguen siendo tus favoritos, sin dudas. Hoy en segundo plano.
― “Gracias por todos los saludos… Es increíble que a pesar de que hayan pasados bastante años, sigan acá, firme. Por siempre mis Pauliters”
― Me meo encima boludas –decís, sin poder ocultar la emoción
― Creo que lo amo – Dice Juji.
― ¿Y si le mandamos un video? Cantándole el Feliz Cumpleaños –propone Mel- todavía no son las doce.
No lo dudan ni un segundo.
Sus maridos las dejan explayarse, porque saben que esto las hace feliz.
Las seis se unen en un abrazo, sos vos quien tiene el celular grabando y todas empiezan a cantarle el feliz cumpleaños, entre saltos y risas.
Sus hijos también se suman, aunque no entienden mucho a quien le cantan.
― ¡Te queremos! –le gritan todas juntas.
Y dan por finalizado el video.
Nunca creyeron que lo iba a ver, pero una vez más logro sorprenderlas… Y sacarles una gran sonrisa.
Como cuando todas eran unas adolescentes.
“Es hermoso como se logró esa gran amistad y que sigue durante años, felicidades a ustedes también. ¡Gracias por el hermoso video!”

― Soy feliz –dice Agos –no puedo más de feliz, en serio.
― Brindemos por todos nosotros –propone Luchi – y por esta gran amistad gracias a dos personas tan hermosas.
― ¡Y por ellos también! –dice Juji – sin ellos, seguramente no estaríamos acá, juntos.
Sin dudas.
Chocaron sus vasos en forma de brindis, y los miraste a ellos.

Estabas totalmente agradecida a Paula y Pedro, tus PyP… sin duda, habían cambiado tu vida por completo. Y para siempre.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Escribir

Levantó la mirada y mordió su labio inferior, para después bufar y estar decidida a irse a su habitación, en donde además de dormir también pasa la mayoría de su tiempo en éste sea estudiando (cuando es necesario), leyendo algún libro recomendado por otros o por ella misma, escuchando música por su celular o simplemente estar acostada en su cama de plaza y media pensando en sus cosas. Pero lo que más disfruta de estar en "mi lugar" como tantas veces lo dijo ella misma refiriéndose a su espacio, es agarrar uno de sus cuadernillos de tapa violeta (su color favorito) en donde ahí esta su vida... y la de otros que solo ella es capaz de conocer y crear.
Eso es lo que hace: crear, imaginar.
Camina lento y se acomoda en uno de sus puff, abre aquel cuaderno que se encuentra en su falda y se encuentra con distintas letras que forman palabras, que forman oraciones, que forman párrafos, que forman historias. Historias reales propias y no reales, propias de su imaginación. Sigue pasando varias hojas llenas de sus letras a puño y llega a las hojas blancas, sonríe, agarra su lápiz y después de asegurarse que su punta esta en condiciones, comienza a hundirse en su imaginación, en su historia
**
Sonrío cuando me pasa su mate pero no saco la vista de mi cuadernillo apuntando todas las ideas que se me vino a la mente cuando simplemente me sonrió. Siento un calor inmenso cuando lo veo al lado mio concentradisimo leyendo mis ideas recién idealizadas y lo corro enseguida. Un enojo enorme se apodera de mi cuerpo y se puede notar a millas. Odio que lean mis cosas, y no intentes pedirme permiso porque no.
- dale, ¿no me vas a dejar leer? ¿Qué son todos esos apuntes?
- cosa mía.
Lo veo elevar una de sus cejas y yo muerdo mi labio inferior, lo odio porque me puede mucho y lo amo porque es el más lindo.
- la mayoría de mi tiempo libre esta en este cuadernillo -frunce su ceño y asiente aunque no sabe muy bien a lo que me refiero- escribo, narro ideas... cosas reales que pasaron y otras que imagino.
Su sonrisa me hace sentir más liviana. Cualquier otro se estaría riendo a carcajadas. "¿Escribir? ¿no te alcanza con escribir en el colegio? ¿vos estas bien?" seria lo lógico que podrían decirme cuando escuchen esto de cualquier chica de 17 años.
- En esas narraciones... ¿Estoy yo?
Una sonrisa enorme se me escapa, muerdo mi labio inferior y largo una carcajada, él se contagia y planta un beso en mi mejilla.
- tal vez, puede ser - le digo divertida y eleva una ceja- pero no te lo voy a mostrar
-¿¡POR QUE NO!? Encima que escribís de mi no me lo queres mostrar? 
- Bueno -le sonrío - pensé que te ibas a reír, posta
- ¿De qué? -pregunta y yo lo miro obvio- ah, ¡no! ¿Por que me reiría? -me encojo de hombros- es lo que a vos te gusta hacer... a mi me gusta jugar al futbol, a vos escribir -sonreímos- ¿hace mucho escribís? o sea de escribir así, posta -reí.
- dos años -hago una mueca y lo veo sonreír- no te lo dije antes porque no se.. pense que no era necesario-  Merece preguntar si hay más secretos que no sabe, aunque no, no hay más.
- todo lo tuyo, lo que te hace ser vos es necesario... con razón me escribís cosas lindas y de otro mundo a veces-sonreí- ¡así no vale! -reímos ambos.
- y por eso tengo aprobado todos los informes que tuvimos-y ahora me agrando un poquito, por eso él quien me revolea con una bola de servilleta.
- Y por eso me vas a ayudar a mi -rodeo mis ojos y él ríe- bueno dale contame más... quiero saber.
- ¿El que queres saber? - pregunto con una pequeña sonrisa.
- no se... ponele a mi el futbol me hace olvidarme de todo, me descargo muchísimo. Seguro a vos te pasa lo mismo  ¿no?
- Algo parecido...Es como que si, de alguna manera te descargas, a veces necesitas contarle algo a alguien y por equis motivo no podes, o te paso algo y no queres hablar entonces escribís, haces una catarsis mediante la escritura, que no es necesario que sea una historia... Escribir lo que te paso, lo que pensas, lo que te hizo agarrar un papel, un lápiz y escribir -el asiente con una sonrisa- y otras veces no... por ahí me pasa que estoy acostada y se me vienen miles de ideas a la cabeza y me agarra una desesperación por ir y empezar a escribir boludo, o como ahora que juro por dios, vi tu sonrisa y se me ocurrio miles de cosas -el sonrie divertido.
- Soy tu musa, quiero creditos -largue una carcajada para que se contagie.
- Es una de las cosas que mas me gusta hacer, y de las que mas disfruto -sonreímos y me toma una mano para enredar con una de él.
- ¿Puedo pedirte algo? -pregunta y yo asiento lentamente.
- ¿El qué?
- Que cuando saques un libro sea el primero en leerlo yo -reí muerta de amor y me acerque a él para abrazarlo.
- no voy a sacar un libro mi amor.
- Yo te voy a convencer -mordi mi labio inferior ocultando una sonrisa- voy a tener una novia famosa.
- ¡Tarado! - larga una carcajada que me hace contagiar- gracias por no juzgarme -Sonreí chiquito- la mayoría del tiempo estoy escribiendo y que vos me lo aceptes es muy importante para mi,  en serio.
- siempre voy a apoyarte en todo lo que elegís y te gusta ¿si? nunca lo dudes- sonreímos y yo me acerque nuevamente a él esta vez para plantar un beso suave y tierno en sus labios- quiero que escribas nuestra historia de amor -me pide y yo sonrío tiernamente.
- Juntos la estamos escribiendo mi amor.
- Juntos -me murmura.
** 
Y así puede pasarse horas y horas escribiendo, tal como cuenta en su historia esto de imaginarse situaciones, historias y plasmarla en una hoja en blanco le llena el alma, es su manera de escaparse de la realidad, de las cosas que a veces duelen y ella puede imaginarse otro final.
U otro comienzo.




¡Hola bellas!(o bellos)
Bueno, quería hacer presencia para hacerles saber que no me fui del todo, ¿por qué? simplemente esta todo plasmado en este corto el porqué, es muy real, muy personal lo que cuenta, por eso decidí no ponerles nombres a esta personaje (aunque claramente son ellos, si no quien más).
Nada eso, espero sus comentarios!!!

JusPauliter.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Alegría.




Y dale alegría a mi corazón,
es lo único que te pido, al menos hoy.


Martes, 30 de octubre de dos mil trece . 1:05 horas.

Las calles están templadas en la ciudad, en aquel mediodía en el cual por fin apareció el sol, luego de tantas tormentas. Es la hora exacta en el cual los trabajadores tienen su tiempo libre para almorzar solos o acompañados; la hora en la cual los jóvenes se retiran de sus establecimientos estudiantiles para partir directo a sus casas donde los esperan el almuerzo de mamá, o de la mucama o niñera –y si tiene mucha mala suerte, está obligado a prepararlo uno. Es la hora en la cual los restaurantes y bares se llenan de comensales y en la que los adolescentes colman las plazas para comer los sandwichitos que compraron en la panadería de a cuadras, junto a un jugo en cajita. La hora en que las combis anaranjadas devuelven a los pequeños con sus delantales blancos y en que el embotellamiento es menor. También es la hora de jugar.
-¡Hola, manola! –un voz chillona obliga a sonreír a los chiquitos. Es que esos payasos, disfrazados con telas de distintos colores, pelucas despeinadas o enruladas y narices rojas, divierten a cualquiera- ¿Llegamos bien? ¿Estamos puntuales? ¿Qué hora es, amiga, payasa Zairitis?
-Es la hora… -y Zairitis se fija en su muñeca que carece de reloj alguno- es la hora de reírse
-¿Ya es la hora de reírse? ¡Pero que rápido pasa el tiempo! –se queja el payaso, sentado de piernas cruzadas en la punta de una camilla, mostrando sus pantalones violetas a rayas blancas que le quedan cortos.
-¿Y cómo nos reímos, amiga, payasa Pocha? –el de la peluca naranja con rulos, rodea la espalda de Pocha quien inspecciona a cada chiquito que la observa entretenido.
-Y, no sé, amigo, payaso Tintin… ¿Ustedes saben reírse? –pregunta a la multitud. Algunos asienten con las cabezas, otros con un sí inaudible- ¿Vos cómo te reís? A ver, reíte –y se sienta al costado de una nena de ojos marrones profundos y pestañas kilométricas. Pocha se cruza de brazos y la mira con expectativas (y con esperanza). La pequeña simula una risa- ¿Eso es una risa? –la señala con los diez dedos de la mano- ¿Cómo se llama usted, pequeñita?
-Lucía… -dice con un hilo de voz.
-¿Y cuántos años tenes, Lucía?
-Ocho –y la persona que se esconde detrás de Pocha y de toda esa pintura y telas multicolores, quiere soltar varias lágrimas.
-Lucía de ocho años ¿quiere que le enseñemos a reír? –y Lucía asiente con timidez, pero con una sonrisa de esas chiquitas.
Yo también quiero –levanta la mano un nene, cubriéndose las piernas con la sábana blanca que ofrece su camilla.
-Bueno, vamos todos a reírnos. A ver… amigo, payaso Zairitis ¿cómo se ríe, usted? –y el payaso Nan, con su camisa verde y los tiradores rojos, actúa una carcajada descomunal que divierte a varios.
-¡Eso no es una risa! –payasa Zairitis lo empuja levemente desde los hombros, sacándole del medio de la pista, logrando que Nan de un par de vueltas en un mismo eje y caiga sentado sobre una silla plástica que estaba vacía- una risa es esto… -y Zairitis se tira hacia delante, agarrándose la panza y riendo con mucha exageración.
-¡Cualquieeeeeeeeeeeera! –el payaso Tintin hace montoncito con una mano y muerde su labio. Lleva los cachetes pintados de colorado y alrededor de los ojos con un poco de azul oscuro- hay que reírse así… -y él (porque detrás de Tintin se esconde un gran actor, amigo y persona) ríe torpemente, palmeando sus piernas y logrando contagiar a algún otro payaso. También se da el lujo de tirarse al piso y dar millones de vueltas en el mismo eje, tomando envión con ayuda de sus zapatos negros, largos y anchos (tal cual un payaso).Pocha sonríe divertida hasta cuando ve como un grupo de médicos jóvenes pasa por al lado de la sala y sonríen al observar el acting a través del vidrio cristalizado. Lucía, también rió.
-Mi vieja me dijo que me iba a traer más telas de la fábrica. ¿Queres que te preste alguna o encargarle algo? –Zaira, o Zairitis, está sacándose los zapatos para cambiarlo por las zapatillas.
-Ay, sí, por favor. Decile que me traiga un tul como el de la otra vez, pero amarillo… sino, verde –responde Paula, o Pochi, o Pocha, mientras va quitándose el maquillaje con un pedazo de algodón húmedo- tengo que ir a comprar los cordones de colores que no puedo conseguirlos por ningún lado
-Después te paso una dirección… -es que así de serviciales y buenas amigas son.
-¡Me voy, bonitas! – Tito, o Tintin  ya tiene su mochila colgada al hombro y se inclina hacia ellas para besarles las mejillas.
-Nos vemos, Tito
-Pórtate bien, eh – Pau siempre lo cuida.
-Yo soy un santo. Ojo vos con los médicos de acá que te andan mirando mucho –y es imposible no reír de y con él.
-¿Me bancas? –le pregunta a Zaira en susurro y ella asiente. Se levanta de la silla y sale a caminar por el pasillo de internación pediátrica. Saluda a dos enfermeras conocidas y también besa el cachete de un varoncito que pasó corriendo y que hoy le daban el alta- Hola… -dice sin vergüenza, apoyándose contra el marco de la entrada del cubículo en el cual están los médicos.
-Hola –él le devuelve la sonrisa cuando la encuentra, al levantar la cabeza- ¿Cómo estás?
-Bien –pero ninguno se mueve de sus puestos- viniste a vernos, hoy
-En realidad porque escuché mucha risa y quería saber que estaba pasando –y Pau ríe apenas, bajando la cabeza pero volviéndola a subir al segundo para querer perderse en sus ojos.
-Nos divertíamos un rato… me dijo Lautarito que hoy le dan el alta, y mañana se la dan a Gusti ¿no?
-Sí, por suerte ya pueden volver a sus casas –y suspira como el doctor aliviado que es hace un par de años- ¿Qué pasa?
-Te queda lindo el ambo blanco –ella es sincera y él ríe de eso- ¿Hoy tenes guardia? –asiente, apoyándose contra la mesada- lástima…
-¿Por qué? –pero ella sólo eleva un hombro.
-¡Pau, gorda, dale! Me tengo que ir –interrumpe el momento Zaira, llamándola desde la otra punta del pasillo. Sabe que no tiene que adentrarse en la escena.
-Bueno… nos vemos –lo saluda desde la lejanía, sin siquiera acercarse a dejar un beso en la comisura de sus labios.
-Pau… -la llama antes que desaparezca de su vista- ¿Mañana a las ocho te parece bien en tu casa? –y Paula sonríe mostrando todos sus dientes. Asiente y sale.
-Cómo te tiene el doctorcito, eh… -dice en voz baja Zaira, enganchándose de su brazo y haciéndola reír.



Miércoles, 31 de octubre de dos mil trece. 17:15 horas.

Es la hora de la merienda y todos aquellos niños que pueden deambular, bajan de sus camillas para ir a merendar a la mesa larga donde sus amigos payasos los esperan, al final del pasillo (sin la necesidad de salir de allí ya que no tienen la orden de los médicos), para tomar la leche tibia o el té poco dulce. Los más grandes les untan las galletitas sin sal con mermelada de durazno mientras que otros van sirviendo en los vasos plásticos.
-¡Hey! Princesa –Paula, disfrazada de Pocha, se acuclilla en mitad del pasillo de internación pediátrica cuando se reencuentra con Lucía un poco desorbitada y sudada- ¿Qué pasa, Lu? –se acuclilla a su altura.
-Me duele acá… -señala el centro de su pecho y comienza a agitarse.
-Quedate… quedate tranquila, Lu. Respira conmigo –la abraza completamente, pegándola a su pecho- ¡Un médico! –eleva el tono de voz y él aparece luego de segundos.
-¿Qué pasó? –levanta a la chiquita en brazos y la lleva hasta su camilla.
-Se quedó sin aire, no sé… -Paula los sigue detrás, con sus zapatillas blancas, medias negras y verdes, pollera fucsia, la remera celeste, un moño grande y con lunares rojo, igual que la nariz de payaso- ¿Está bien?
-Lucía es asmática, Pau –él le pasa el parte mientras le ofrece aire a sus pequeños pulmones con ayuda del broncodilatador. Lucía ya está recostada en la camilla y se la ve y escucha respirar con más normalidad.
-¿Y entonces?
-El problema es que uno de sus pulmones está fallándole y que sea asmática complica más las cosas. Por eso está internada acá… -con una seña de manos llama a un enfermero para que quede al cuidado de Lucía.
-Es muy chiquita –y la mira mientras el enfermero le conecta el suero en la muñeca- cuánto coraje que tenes que tener ¿no? –pregunta cuando salen de allí.
-Tenes que amar la profesión. Bah, como todas… -y ella le da la razón- te prometo que Lu y todos los demás van a estar bien, no te preocupes –mete las manos en los bolsillos de su ambo y ella asiente. Sabe que él cumple.
-Hoy venís ¿no?
-Llevo el postre –le guiña un ojo antes de desaparecer detrás de otra puerta. Ella ríe divertida y sigue su caminar, a pasos largos, hasta donde están los demás.



Miércoles, 31 de octubre de dos mil trece. 19:48 horas.

Paula se levanta del sillón apenas visualiza la hora en el reloj de pared que tiene en mitad del living. Agarra la compotera vacía –en la cual antes había una refrescante ensalada de fruta- y va a la cocina para lavar y dejarla impecable. El diario que está encima del desayunador lo tira al tacho de basura y apaga la computadora –porque no la necesitará. Chequea que todo esté limpio y en orden –como el noventa y nueve por ciento de las veces- y pone un poco de música para que el clima sea más placentero. Tarde se percata del tul verde que su mejor amiga le alcanzó horas atrás para que se haga una pollera divertida, sobre el respaldo del sillón. Y también de la nariz roja de payaso que se le cayó al suelo y aplastó con sus borcegos. Así es la vida del payamédico: alocada, divertida, multicolor, lleno de carcajadas a contagiar y solidarizando la alegría.
-¿Quién es? –pregunta a las 20:00 horas en punto, cuando suena el timbre.
-Yo –y ríe con alegría. Descuelga las llaves del llavero y abre la puerta para encontrárselo de punta en blanco y a horario. Porque él es así de estricto (cuando tiene ganas).
-Buenas noches –sonríe y se acerca un poco mas para querer saludarlo.
-Hola –pero él siempre será mucho más rápido y por eso envuelve su cintura e impacta sus labios con los suyos, ocasionándole la risa.
-¡Dale, Peter! No vale, la arruinaste –pero no se enoja cuando él ya entró a la casa y ella cierra la puerta.
-Bueno, perdón, pero estaba muy tentado –y se sienta en la banqueta, apoyando los brazos sobre el desayunador- te extrañaba, payasa
-Y yo a usted, doc –y él ríe porque ama que lo denomine de tal manera- Hey  para, no trajiste nada –tarde se percata de que no llegó con ninguna bolsa- ¿Dónde está el postre que prometiste?
-Lo tenes enfrente de tus ojos –y contornea su mismo cuerpo con ambas manos para que ella ría exagerada, tirando la cabeza hacia atrás.
-Sos un tarado… -lo acusa, mordiéndose el labio.
-Hey, estoy muy estresado. Trabajé mucho ésta semana, me merezco un poco de mimo ¿o no? –se excusa.
-Vení –le extiende el brazo para que él agarre su mano y se levante, acercándose de a poco a su pequeño cuerpo de mujer- con una condición… -le envuelve el cuello con ambos brazos.
-Me olvidé el ambo y ya implementamos ese juego la semana pasada –y ella vuelve a reír. Porque todo en la vida de Paula se basa en las risas (aparte de que él sea uno de que las logra con más facilidad).
-Otra cosa
-¿Qué?
-Que después cocinas vos
-¡Nah! ¡Trampa! –Pepe también es buen actor y ella vuelve a reír de alegría cuando se trepa a su cuerpo para besarlo con pasión y amor (y alegría, también).

Y dale alegría a mi corazón,
y que se enciendan las luces de éste amor.

...

¿Que tul?
Espero que les haya gustado. Dejen su comentarios!

miércoles, 24 de abril de 2013

Acción



La desesperación corría por tus venas y, ante el mínimo nervio, ya estabas sudando a sobremanera. Era de noche, la luna, tu auto completamente vacío y vos te encargabas de divisar el camino que tomabas, obvio que con un lugar de llegada. Siempre te preguntaste de donde habías sacado tanta energía, tanta acción, para mandarte aquellos errores irremediables. Tenias en claro, desde siempre, que tu hermano de cuatro años más chico seria el culpable de toda diablura. Y mientras hacías caso omiso a cada señal de transito, recordaste a tu hermano y vos. Vos y tu hermano. El dúo, la dupla que dejaba huellas en todos los lugares que visitasen. ¿Por qué? No lo sabías, pero te resultaba divertido.

Entonces sonreíste mientras entrabas al boulevard 613. Ahí te vieron crecer y todos te amaban, menos cuando hacías de las tuyas. Igual sonreíste. ¿Qué mejor que tener una noche de lujuria? te proponía ese hombre de misma sangre. Vos queres que me metan tras las rejas y nunca más vuelvas a verme y ser hermano mayor era agotador, más sabiendo que la diversión era componente de esa familia. ¡Ey! Lujuria de la buena y entendías a la perfección lo que quería hacer.

Noche de mujeres, claro y sencillo. Nuevamente el auto, poner primera y llegar a destino. De fondo se escuchaba un Somos los piratas… del que ustedes también participaron de tal canto y canción. Y como eran las dos y media de la madrugada y nadie habitaba la ciudad de Buenos Aires, esa música que provenía de la vereda de enfrente, los mataba. Claro que no tardaron en abrir aquella puerta y que una luz roja encegueciera sus ojos. Varias tarimas, millones de hombres hambrientos, mujeres con poca vestimenta moviendo exageradamente cada parte del cuerpo, y perdiste a tu hermano. Reíste por esa manera de mandarse que solo él tenía y vos, algo, habías heredado, gracias a dios.

Y no tardaste en encontrarte con una de esas bailarinas que miraba tus ojos, y vos los de ella. No te diste cuenta en que momento desapareció y golpeaba tu espalda dando aviso a su presencia. Segundos pasaron y ella rodeaba tu cintura con las dos piernas, corriste una cortina roja y que sea lo que dios quiera. Pero no, los dos se tentaron, porque sus carcajadas unidas sí que causaban problemas.

-¡No! ¡Corte! –y nunca dejaron de reír aunque el director haya cortado la escena- ¡Cuatro veces! ¡Cuatro veces intentando grabar un tráiler! –siempre se quejaba el pobre Alejo

-Tranquilo, Ale –y vos lo calmabas como hacías con cada uno de detrás de cámara

-Empezamos a grabar desde acá –propuso mi compañera de elenco que todavía yacía debajo de mí, en aquella cama de dos plazas

-Sí, como siempre, ustedes convenciendo- y le sonreímos juntos aparentando lo angelical o, mejor dicho, lo casi angelical- ¡Hay cinco! –gritó para todos, porque ese era el tiempo de descanso. Y salió de allí en compañía de extras, camarógrafos, guionistas y parte del elenco

-¿Estás bien? –le pregunte cuando se posicionaba sobre ese colchón rojo

-Sí, no te preocupes –y su sonrisa aliviaba cualquier mal –pobre Lean –rieron

-Somos pendejos, tiene que entender que la escena es para tentarse

-Sí… ¡Vos sos un caradura! –Te acusó- ¡Me mordiste el labio, nene! –y tenía razón, era algo irresistible desde el día en que te enteraste que tu protagónico llevaba colgado del brazo a esa persona

-Perdón, se me escapó –y volvieron a reír porque era lo que más les gustaba hacer juntos, aparte de la actuación. Dos minutos de silencio y la tentación te pudo. La besaste

-¿Qué haces? –pero lo pregunto luego de haberte disfrutado

-Ah ¿No estábamos grabando? –y hacerte el tarado, a ella, la mataba y notaste cuando mordió su labio y una pequeña sonrisa se dibujaba, luego de haberle guiñado uno de tus ojos marrones

-¿Están en posición? –e interrumpió justo. Típico de novela, que irónico- bueno, entonces… ¡Acción! –y otra vez

Y ahí apareció el amor. Supera la ficción y no copia la realidad, solo se da. Te enamoraste en una escena y te casaste en otra. Pero, obviamente, todos después de un ¡Acción! Y que la carcajada no te supere, porque sino, también supera a la realidad.

JusPauliter
Hoooooooola! Volví con otro corto muy diferente al anterior :) 
Gracias por dejar los comentarios y sigan haciéndolo! 

jueves, 4 de abril de 2013

Mama, mama...

-Mama, mama. Pepe me beso. -Gritaste contenta con tus cuatro años de edad. 
-¿Como te beso hija?- Tu mama, Alejandra era (y es) muy celosa.
Paula- Acá, mira - Señalaste tu mejilla con una sonrisa. Estabas feliz.
Alejandra- ¿Y por que te beso, Pau? - Nunca entendió tu mama ese acto de niño.
Paula- Dijo que le gusto ma, ¡Pepe gusta de mi!
Alejandra- ¿Y a vos te gusta el? - Después de años entendiste de donde sacaste tanta desconfianza. De tu mama. 
Paula- No mama. ¡Los chicos son un asco! - Eso aprendiste en el jardín: nenes con nenes, nenas con nenas.
Alejandra- Que no se entere tu papa porque lo mata. - Sonreíste, sin esconder tu alegría. Tenias asco de chicos, si. Pero te encanto el besito que te dio el rubio de ojos marrones de tu salita. 
...
Paula- Mama, mama - Corriste a la cocina, sonreíste. 
Alejandra- ¿Que pasa Pau? ¿Te lastimaste? - Miraste a tu mama sin sacar esa sonrisa. Tenias siete años y te faltaban un par de dientes en la boca.
Paula- ¡No, mama! Pepe me beso.
Alejandra- ¿Otra vez con eso, Pau? ¿Donde te beso? - Porque ahora se preocupaba tu vieja. Si con cuatro años te besaba la mejilla, con siete la boca, con trece sabe Dios que podría pasar. 
Paula- Acá - Señalaste otra vez tu mejilla - ¡Y me regalo una flor! ¡Mira! - Se la mostraste. Una rosa blanca que sigue viva (y seca) dentro de un libro.
Alejandra- Muy tierna la florcita mi amor. ¿Queres que la ponga en un vaso con agua? - Asentiste, y viste como tu mama iba rezongando en busca de un vasito y llenarlo de agua. Oliste la flor por ultima vez y la viste crecer y morir en tu mesita de luz. 
...
Paula- Mama, Pepe me abrazo hoy - Pusiste tu mochila verde y azul en la mesa de la cocina y miraste a tu vieja.
Alejandra- ¿Ah, si? ¿Y por que te abrazo? - Te miro, desconfiada. Con once años ya eras una nena hermosa y tu mama tenia muchos celos.
Paula- Porque le dio la gana, yo que se. Dijo que yo estaba mas linda de lo común...-Encogiste los hombros, pero estabas contenta. Ya no tenias asco de chicos, y menos de Pepe.
Alejandra- Cuidado con eso hija, los nenes de hoy son muy malos. 
Paula- ¡Pepe no es malo, mama!- Reclamaste. Tu amigo era mas bueno que el pan y nunca ibas a dejar que hablen mal de el, ni siquiera tu mama.
Alejandra- No te digo que Pepe sea malo, hija - Te tranquilizo - Pero si hay muchos que lo son.
Paula- Si ya se, pero Pepe es el nene mas bueno del mundo.
Alejandra- ¿Y tu papa? -Porque tu mama tenia celos hasta cuando ponías a alguien de arriba de ella o de tu papa.
Paula- Es el hombre mas bueno del mundo, es distinto - Sonreíste, feliz.
...
Paula- Ma, hoy viene Pepe a casa.-Avisaste mientras subías las escaleras hacia tu habitación. Las paredes y los muebles eran de color rosa, pero el resto era gris y negro. Te agarro la edad de la oscuridad, como decía tu vieja.
Alejandra- ¿Ah que viene el? - Tu mama se encargo de subir las escaleras para hablarte. 
Paula- Tenemos que hacer un trabajo.
Alejandra- ¿Solos?
Paula- Si ma. Solos. Y no nos molestes ¿si? - Pediste y te tiraste a tu cama mientras te sacabas las zapatillas.
Alejandra- Estas muy equivocada si pensas que te voy a dejar sola en tu cuarto, Paula. - Rezongo tu mama y vos bufaste. 
Paula- Ma, tengo catorce años se lo que hago.
Alejandra- No, no sabes. Van hacer el trabajo en el living o en el patio, pero solos en tu habitación ¡no! - Exclamo y voy la miraste con odio. Odiabas cuando tu mama no confiaba en vos, y eso pasaba muchas veces desde que cumpliste los trece.
Paula-  Entonces me voy a su casa. No voy hacer el trabajo con vos encima, metiendo bocadillos y haciendo chistes malos.
Alejandra- ¡Mas respeto que soy tu mama, Paula! ¡No estas hablando con una amiga del colegio!
Paula- Ya se que no estoy hablando con ellas. Si tuviera que hablar con una persona así  créeme que no iba a ser mis amigas. - Murmuraste enfadada - Me voy a lo de Peter
Alejandra- ¡Vos no vas a ningún lado, Paula! Y ya te dije, mas respeto si no queres que te ponga un castigo, vas hacer el trabajo en el living o en el patio bajo mi vigilancia. O entonces no lo van hacer y que te pongan un cero ¿Eso es lo que queres?
Paula- ¿Sabes que es muy fácil a veces odiarte ma? 
...

Paula- Ma, te presento a Pepe. - Llegaste con el de la mano y estaban en la cocina de tu casa. Tu vieja te miro, extrañada.
Alejandra- Ya conozco a Pepe, Pau 
Paula- Te lo presento como novio - Avisaste, y obviaste sus manos entrelazadas.
Alejandra- ¿Como tu novio? - Exclamo, ahogada por la sorpresa
Paula- Si, mi novio - Y sonreíste, mirándolo. Enamorada. Te podía ese chico de ojos marrones con el pelo ondulado por la humedad.
Alejandra- ¡Tenes dieciséis años, Paula! ¿Como ya tenes un novio? - Todavía no caía que su hijita ya no era tan "ita"
Paula- A Pepe lo conozco desde los tres años ma ¿Que tiene de malo? - Te molestaba la actitud de tu vieja. ¿Por que no te felicitaba y punto?
Alejandra-  ¿Tu papa lo sabe?
Paula- Me pidió ser la novia hace una semana, ma. Sos la primera que lo sabe.  - Y a eso lo hiciste porque sabias que a tu vieja le gustaba ser la primera en enterarse las cosas sobre vos.
Alejandra- ¿No piensan que son muy chicos? - La miraste con odio y sentiste un apretujon de el en la mano. Lo miraste a el y sonreíste. Sabia que iba a estar con vos aunque tus papas no estuvieran muy contento con la idea.
Pepe- No hay edad para el amor, señora Chaves... - Anuncio tu novio todavía mirándote sonriente. Y creíste que morías de amor.   
...
Alejandra- ¿Que hacen? - Grito tu mama al entrar a tu habitación. Estaba Pepe arriba tuyo besándote y estaban acostados en la cama. 
Paula- ¡Nos besamos, mama! - reclamaste al tiempo que te sentabas en la cama. Tu rostro estaba rozado por la vergüenza que sentías. Nunca tu mama te había visto dar mas que un pico a Pepe, y los encontró en una situación comprometedora.  
Alejandra- ¿Hace falta que se besen acostados en la cama? - Tu mama seguía con la mano en el pecho, como si estuviese agarrándose el corazón. 
Paula-  Mama, no íbamos hacer nada... - Avisaste, por las dudas. 
Alejandra- Lo que vi no me pareció...
Paula- ¿Enserio crees que iba hacer algo con Pepe estando vos en casa? - Dijiste y lo viste a Pepe que intentaba no reírse. 
Alejandra- ¿Ya se acostaron? - Revoleaste los ojos, tu mama seguía pensando que tenias siete años. 
Paula- Ma, tengo diecinueve años, ya no soy una nena. - Murmuraste con vergüenza  La idea no era de hablar esos temas con tu vieja y mucho menos con tu novio presente.
Alejandra- ¡Sos una nena Paula! Ya estuviste con un tipo cualquiera ¡No fue esa la educación que te di! - Te grito tu vieja para que se entere todo el barrio que ya hiciste el amor con tu novio.
Paula- ¡Baja un cambio mama! No soy una nena, ya soy mayor de edad por si no te diste cuenta. Y no me "acosté con cualquiera"  ¡Es mi novio hace tres años! - Estabas al borde de las lagrimas. Odiabas cuando tu mama no aceptaba lo que hacías. Pepe te acaricio la mejilla y dejo un beso en la frente para que te tranquilices. Funciono.
Alejandra- Espera que se entere tu papa Paula - Amenazo tu vieja totalmente sacada - Aunque seas mayor de edad todavía vivís bajo nuestro techo y no podes hacer lo que se te de la gana. 
...
Paula- Mama... - Murmuraste, desesperada.
Alejandra- ¿Que pasa hija? - Se paro del sillón y fue hacia vos, preocupada. 
Paula- No me retes - Pediste, y sentiste tus mejillas húmedas.
Alejandra- ¿Que paso mi amor? - La abrazaste con ganas y lloraste en su hombro- Pau, me preocupas ¿Que te pasa?
Paula- Estoy embarazada mama... -Susurraste y volviste al llanto. Tu mama te acariciaba el pelo y cada tanto te decía "Todo bien mi amor, tranquila" 
Alejandra- ¿Pedro ya sabe?
Paula- No, me acabo de enterar.
Alejandra- ¿Y por que lloras, hija? - Estabas acostada en el sillón con la cabeza en las piernas de tu mama. 
Paula- No se que hacer ma - Lagrimaste otra vez - ¿Y si Pepe no quiere?
Alejandra- Pau, ya tenes veintidós años. Vivís con Pepe hace dos años y se van a casar el año que viene... ¿Como no va a querer un hijo, amor? 
Paula- Pensé que me ibas a retar 
Alejandra - ¿Por que lo iba hacer? 
Paula- No se... Siempre me retaste por estar con Pepe. - Y te acordaste al recibir los reproches de tu mama siempre que los veía juntos. 
Alejandra- Perdóname por eso hija... Lo hice por celosa... Me costaba ver que mi hija estaba creciendo tan de golpe - Y ya era tu mama la que lagrimaba. La abrazaste fuertemente.
...

- Mama, mama Tomi me dio un besito acá, hoy en el jardín - Exclamo tu hija de tan solo tres años cuando llego con su papa desde el jardín  
Paula- ¿En la mejilla? - Te agachaste para quedar a su altura y mirarla bien. Tenia una sonrisa de oreja a oreja.
Olivia - ¡Si! Y me dijo hermosa - Sonreíste con algo de celos ¿Como ya había un nenito que quería soplar a tu hijita?
Pepe- ¿Podes creer eso amor? -Tu marido apareció por la puerta mientras se sacaba la campera - ¡Le dijo hermosa!
Paula- Hola amor- Lo besaste por un ratito y se rieron al escuchar el sonido de asco de su hija - Ahora decime hija ¿Como es eso que te dijo hermosa?
Olivia- Si ¡Y me beso! - Te recordó y sonreíste. Ahora entendías porque tu mama era tan cuida con vos. El amor de madre es el amor mas cuida y celoso que existe, y tuviste que esperar veintidós años  para comprender lo que hizo tu mama cuando eras mas chica.



Bueeeeeeeeno. Primer corto! Que miedo..
Espero que les guste... Para mi opinión es uno de los mas lindo (y difícil) que escribí. 
Espero sus comentarios!! 
JusPauliter.